sobre un tuno esmeraldo
Todo lo que se lee sobre las abejas es bonito al principio y después asustador. Lo bonito: que polinizan flores y cultivos, que producen miel y recogen polen, que tienen una reina que cuidan con esmero, que trabajan como locas, que entre más grande la colmena más rendidoras (Regla de Ferrar), que se comunican entre ellas, -mediante el baile de la abeja se informa a las demás chicas la dirección exacta donde hay nectar en abundancia-, que entre sus prácticas sorprendentes está la de aislarse cuando enferman para no contagiar la colmena, y aquí la cosa ya se va poniendo asustadora. Lo asustador: que sólo viven 30 días y mueren de agotamiento, que la reina es esclava de la colmena, que tienen una sola oportunidad de defenderse pues al clavar su único aguijón mueren. Lo más asustador: que los monocultivos, los pesticidas y un virus, del que se desconoce el origen, las tiene amenazadas de muerte.
Ya lo vaticinó Einstein, sin abejas los humanos no sebrevivirían más de 4 años. Mi vaticinio personal: sin humanos las abejas no tendrían de que preocuparse.
Ya lo vaticinó Einstein, sin abejas los humanos no sebrevivirían más de 4 años. Mi vaticinio personal: sin humanos las abejas no tendrían de que preocuparse.


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